Navidad tiempo de amor, de paz, de paga extra y de Cena de Working Dead.
La paga extra es como una bendición en la cuenta del banco, un milagro que nos hace por un mes sentirnos muy dichosos (para quienes la cobran) jugamos al cuento de la lechera contando: He cobrado el uno, el quince y el 31, juntamos las tres pagas y voilá, es como sentirse que en un mismo mes se ha cobrado tres veces sin contar que la paga primera es para pagar las letras del mes que entra, la extra son para los agujeros del año que entra hasta la siguiente paga extra y la ultima paga es para los gastos del mes que viene. Pero que nadie nos amargue ese intenso sentimiento de riqueza. Por un mes la cuenta está saneada y punto.
Pero el mes de diciembre nos depara muchas sorpresas una de ellas por ejemplo los festivos que si nos lo organizamos bien nos podemos coger unas mini vacaciones.
La Cesta de la empresa, un regalo que nos hace sentirnos dichosos de pertenecer a una compañía que nos cuida, que nos cubre las necesidades básicas con un vino relativamente barato, un queso y tres peladillas. Otra cosa no, pero la transportamos en el tren con mas orgullo que quien lleva un portátil de ultima generación, porque nos sentimos un Working dead afortunado y pasas al lado de los demás que te miran con envidia sopesando que manjares puedes llevar en esa caja de 20X20. En casa la abres como si la caja de Pandora fuese, es la misma que otros años, pero sigues mirando su interior con la ilusión del primer día.
Todo es perfecto hasta que llega la invitación a la cena de Navidad. Nuestra mente ávida por lo gratuito piensa primero en comer y beber gratis. Luego ya somos mas consciente sobre qué significa la cena de Navidad. Lo primero es ¿Quién va a ir? Los compañeros, los compañeros amigos, aquél que te saluda al entrar y los jefes. Ya la cosa no pinta bien porque a alguien siempre le toca sentarse al lado de los jefes, pero eso se puede solucionar intentando ir antes que nadie y elegir mesa, lo demás lo hace la suerte. La comida puede ser mas o menos normal, distendida e incluso divertida, pero llega el momento de ... "las copas"... si bebes mucho, malo, si bebes poco, también. Si bebes mucho serás el protagonista de todas las historias que se conformen en esa noche, pero si no bebes nada serás blanco fácil de algún jefe que te vea con fuerza suficiente para que no te caigas cuando el te rodee con su brazo como si de un hermano se tratase y te pregunte sobre tu salud, tu trabajo y un largo etcétera, aunque no sepa ni tu nombre. Y claro es tu jefe, no puedes hacer nada mas que escuchar, quizás mirar el reloj para sopesar cuanto tiempo queda para que te rescaten, pero no lo harán los otros working dead que siguen en pie están disfrutando con la situación. Hora de volver de la cena, hay un autobús, te sientes como si estuvieras en el trabajo, la gente entra como entra cada mañana a la oficina, con sonidos guturales, sin saber muy bien andar, algunos parecen que ni te conocen, en fin, la cena ha tenido efecto, impregnar a todos el espiritu Workingdeño.
Felices Fiestas.
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